Implantología Monofásica

Todos los que nos dedicamos a la implantologia oral conocemos el nombre de Per-Ingvar Branemark, primero en describir y documentar la oseointegracion del titanio al hueso, y pionero en el desarrollo de la implantologia oral. El primer paciente implantado por Branemark fue en 1965, y en 1982 mostró su trabajo clínico y científico a la comunidad internacional en la conferencia en Toronto, Canadá. Pero la realidad es que varios años antes la escuela italiana ya venía practicando la implantologia oral.

Manlio Formiggini en 1940 , ya propuso su implante en forma de espiral , hecho de cromo cobalto, y de carga inmediata (ya que era un implante monoblock), hay registros radiológicos de pacientes rehabilitados con 4 de estos implantes, unidos entre sí con alambre de acero (primeras all on four). Varios colegas italianos fueron reformando este implante, hasta la llegada de Stefano Tramonte, que desde 1959 comienza a poner su implante monoblock, primero hecho de cromo cobalto y luego de titanio, que se sigue usando hasta la actualidad.

La escuela italiana fue pionera en la carga inmediata con sus implantes monoblock, tanto Tramonte con su implante compresivo, como Garbaccio con sus implantes auto perforantes (los cuales ya eran indicados que lleguen a la segunda cortical). Ambos implantes eran de titanio grado 2, implantes muy maleables que se doblaban fácilmente, pero que era necesario colocarlos de a dos (o uno y una aguja de sialom) y soldarlos con electrosoldadura oral. Con los años empezaron a desarrollarse nuevos implantes monofásicos, a principios 90 aparecieron los implantes Trinon en ALEMANIA, y el Nobeldirect en Suecia, ambos de titanio grado 4, no tenían un cuello reducido y no se podían doblar.Y a fines de los 90 Bauer, en Alemania, diseña un implante monofásico de forma cónica, roscas agresivas, cuello reducido y pulido, que es muy similar a los implantes monofásicos que estamos utilizando hoy en día.

La implantología monofásica moderna ha venido a simplificar esta disciplina, tanto para los colegas, como para los pacientes. Dentro de sus ventajas destacamos su menor trauma quirúrgico, no levantamos colgajos ni dañamos el periostio (en alguna ocasión solo un pequeño colgajo), introduciendo la fresa lanza a través de la mucosa. Generalmente solo utilizamos la fresa lanza y luego expansores (no más secuencia de 5 a 7 fresas!!). Son implantes de carga inmediata, pudiendo devolver la estética en el momento de la cirugía, adaptando provisorios de acrílico pre confeccionados, o a las 24 a 48hs si escaneamos los pilares y mandamos al laboratorio a realizar un provisorio fresado en PMMA.

Otra de las grandes ventajas de esta implantología es que no hay conexiones, no hay gap, por ende no se aflojan ni rompen tornillo, pero sobre todo, no hay lugar donde se alojen bacterias, por eso su bajo índice de perimplantitis. Es un sistema que no tienen necesidad de componentes protésicos extras (no se necesita transfers, análogos, calcinables, pilares angulados, tapas de cicatrización de distintos diámetros y alturas!, multi units, t base, etc, etc, etc!!). No necesita kits quirúrgicos costosos (solo tu fresa lanza, el porta implante y un juego de expansores!!) ni ningún kits protésico con múltiples destornilladores.

La simplicidad del sistema, tanto quirúrgico como protésico, el mínimo trauma quirúrgico que reciben nuestros pacientes, el bajo costo, y la posibilidad de brindar función y estética con la carga inmediata, hace que tanto colegas como pacientes, elijan cada vez más a la implantología monofásica.

Ariel Fabio Angilletta
Odontólogo
Especialista en Implantología Oral Miembro Del ITMMI
(International Team Monolithic of Modern Implantology)