Técnica: ”Sticky Bone”

La técnica de “Sticky Bone” representa una innovación destacada en odontología, específicamente en la reparación de dehiscencias periimplantarias. La técnica ha surgido como una estrategia avanzada en odontología para promover una eficiente reparación ósea. Este enfoque se distingue por el uso de L-PRF (Leukocyte-Platelet Rich Fibrin), una matriz rica en plaquetas y leucocitos que mejora la osteogénesis y acelera la cicatrización. Este componente desempeña un papel crucial en la mejora de la osteogénesis y la reparación del tejido conectivo. La capacidad del L-PRF para acortar los tiempos de espera en injertos y agilizar la regeneración ósea lo convierte en un coadyuvante valioso en regeneraciones óseas complejas.

Características Clave del “Sticky Bone”

1- Matriz Biológica Potenciada:
El L-PRF, componente esencial del “Sticky Bone”, actúa como una matriz biológica que potencia la actividad celular y la regeneración tisular en el sitio de la dehiscencia periimplantaria.

2- Estimulación de Osteogénesis:
La presencia de factores de crecimiento en el L-PRF estimula la diferenciación de células óseas, facilitando la formación de nuevo tejido óseo en la zona afectada.

3- Reducción de Tiempos de Espera:
La aplicación de “Sticky Bone” ha demostrado reducir significativamente los tiempos de espera en comparación con otros métodos, acelerando el proceso de reparación ósea.


Procedimiento Clínico

1-Preparación del L-PRF:
Se realiza la extracción de sangre del propio paciente para obtener el L-PRF, asegurando una fuente autóloga de factores de crecimiento.

2-Aplicación en la Dehiscencia Periimplantaria:
El L-PRF se aplica directamente en la zona de la dehiscencia periimplantaria, adhiriéndose al tejido y proporcionando un entorno propicio para la regeneración ósea.

3- Cierre de la Herida:
Posteriormente, se procede al cierre de la herida, permitiendo que el “Sticky Bone” inicie su acción regenerativa.
Los beneficios significativos de la técnica son la mejora de la Osteointegración definida como la combinación de la matriz biológica y los factores de crecimiento que mejora la osteointegración del implante en el tejido circundante. Otro gran beneficio es la reducción de complicaciones ofreciendo resultados predecibles y estéticos.

La técnica “Sticky Bone” no solo se limita a la aplicación de L-PRF, sino que también puede emplearse en conjunto con biomateriales o para aglutinar partículas óseas, formando un bloque conocido como PRF block o “Sticky Bone block. Esta versatilidad amplía las posibilidades de tratamiento y ofrece soluciones adaptadas a diversas condiciones clínicas.

Además, la difusión de esta técnica ha sido respaldada por profesionales influyentes en la odontología. Entrevistas con expertos como el Prof. Dr. Dong-Seok Sohn destacan la simplificación y facilitación de la implantología gracias a las técnicas de “Sticky Bone” y la cirugía con piezo eléctrico.

La técnica de “Sticky Bone” no solo representa un avance en la reparación de dehiscencias periimplantarias, sino que también muestra su versatilidad al ser combinada con otros enfoques y ha ganado reconocimiento en la comunidad odontológica.